Terminó titirimundi y vienen las evaluaciones.
Qué te gustó más, qué te gustó menos, qué cosa va a mejorar, qué que que.
Yo no tengo la real sensación de que cosas han sucedido en el público hasta que alguién me hace una devolución. Primero han venido de la organización y después algunos colegas y por fin en la calle algunas personas.
Éste es el primero país al que llego y me presento en una fiesta.
En algo que está organizado ya de antemano. En que no tengo que moverme, conseguir el trabajo, hacer la difusión. Eso me ha hecho percibir el trabajo de una manera que no conocía.
Fue raro.
Sabía que el trabajo había funcionado y que había mejorado los modismos con el tiempo pero tenía aun dudas.
Lo que quiero comentar aquí es algo que sucedió aquí," tienes un número de más" me dicen, tienes dos números de más, en general se a lo que se refieren. Están hablando del la escena, no me hablan del espectáculo, como si el espectáculo como tal no funcionara, se refieren en general a
La desazón de la pasión y de El encuentro de dos culturas.
Esas escenas que para mí no son dos números más.
Son cosas que quiero decir, aunque sea dificil.
Si lo logro en su totalidad es siempre para mi un desafió.
Pero no he venido a quedar bién, he venido aquí para decir lo que pienso. para comunicarlo de mi manera.
Como lo he hecho en mi continente.
Escribo CONTINENTE, y percibo su envergadura y su contenido, por fin, aquello que era lejano e indescifrable cuando era adolescente ahora tiene para mi sentido.
Se que digo, cuando digo
CONTINENTE.
En medio de esa sensación de sentirme extraño de pronto alguién me ha escrito, para hablarme justamente del INDIO, de lo que le ha parecido, de lo que ha sentido. Es una persona, una mujer.
Alguien que ha sido atravesada por ese momento de la obra.
Ya ha valido la pena, me digo.