Acabo de saludar y la veo venir. Le acabo de dedicar este espectáculo a la memoria de mi bisabuelo y mi tatarabuela. Sabía que estaba porque en el comienzo del espectáculo la vi sentada y la recuerdo contenta. Ahora se me ha acercado ha abierto la cartera pequeña que lleva y me dice, te traje un regalo. Sus manos buscan una hoja. Lo encontré, me dice mientras sonríe. Encontré a tu tatarabuelo. Murió acá, en Laurito, ésta es el acta de defunción. Yo me agacho y no puedo contener las lágrimas. Estoy a punto de irme de Laurito, ya son las 10 y media de la noche y la mujer del anágrafe vino a la función a darme la partida de defunción de mi tatarabuelo. Para armar mejor la historia. Abro la fotocopia, el guardia municipal me registra, Pasquale está a la izquierda y Fiore atrás. Alguien me pide que lea pero estoy con dos situaciones, estoy llorando y ademas no tengo los lentes. El hombre que vino está por arrebatarme el acta y a la vez yo estoy tan fuera de mí, que soy capaz de entregarla, pero Fiore en un gesto que dimensiona la amistad que tenemos, pasa un brazo por cada lado de mi espalda y me pone sus anteojos. Entonces empiezo a tratar de leer y leo, En el día de la fecha 25 de julio de 1898 . Lo leo en voz alta, o no me acuerdo, entonces Fiore dice, Murió un 25 de julio, como hoy. No se quien lee, ya todo se me mezcla. Setimio vivió 50 años. Apenas 50. La misma edad que tengo en este momento. Murió acá en Laurito, alguien lee la dirección de la casa o la calle. Yo sigo llorando. Ya sé el porque, un porque inevitable. No fue a la Argentina por esta simple, humana y común razón. No era que no quiso, no era que se separaron, no era que era mafioso. Mi tatarabuelo, el zapatero, se había muerto.Blog de Sergio Mercurio, el Titiritero de Banfield (por lo menos hasta que aparezca otro). Aquí se puede encontrar información actualizada sobre sus actuaciones y otras curiosidades.
sábado, julio 28, 2018
Noticias de Italia XXX
Acabo de saludar y la veo venir. Le acabo de dedicar este espectáculo a la memoria de mi bisabuelo y mi tatarabuela. Sabía que estaba porque en el comienzo del espectáculo la vi sentada y la recuerdo contenta. Ahora se me ha acercado ha abierto la cartera pequeña que lleva y me dice, te traje un regalo. Sus manos buscan una hoja. Lo encontré, me dice mientras sonríe. Encontré a tu tatarabuelo. Murió acá, en Laurito, ésta es el acta de defunción. Yo me agacho y no puedo contener las lágrimas. Estoy a punto de irme de Laurito, ya son las 10 y media de la noche y la mujer del anágrafe vino a la función a darme la partida de defunción de mi tatarabuelo. Para armar mejor la historia. Abro la fotocopia, el guardia municipal me registra, Pasquale está a la izquierda y Fiore atrás. Alguien me pide que lea pero estoy con dos situaciones, estoy llorando y ademas no tengo los lentes. El hombre que vino está por arrebatarme el acta y a la vez yo estoy tan fuera de mí, que soy capaz de entregarla, pero Fiore en un gesto que dimensiona la amistad que tenemos, pasa un brazo por cada lado de mi espalda y me pone sus anteojos. Entonces empiezo a tratar de leer y leo, En el día de la fecha 25 de julio de 1898 . Lo leo en voz alta, o no me acuerdo, entonces Fiore dice, Murió un 25 de julio, como hoy. No se quien lee, ya todo se me mezcla. Setimio vivió 50 años. Apenas 50. La misma edad que tengo en este momento. Murió acá en Laurito, alguien lee la dirección de la casa o la calle. Yo sigo llorando. Ya sé el porque, un porque inevitable. No fue a la Argentina por esta simple, humana y común razón. No era que no quiso, no era que se separaron, no era que era mafioso. Mi tatarabuelo, el zapatero, se había muerto.viernes, julio 27, 2018
Noticias de Italia XXIX
El espectáculo es uno de los más difíciles que hice en mi vida. Hay gente, claro. No están solo mi primos Tambasco. Pero están congelados. Todos bajo la misma luz. Además la presencia del guardia en primera fila con una cara de legionario romano no infunde alegría. Pero ahora entiendo porque las parientes de Osvaldo me dijeron que me iban a hacer la hinchada. Digamos que sobrevivo con la escena de Bobi, pero en el momento que la bruja entra y grita Dios, se empieza acabar el mundo. La bruja habla y siento la ola de malestar. ¿Qué hago? ¿Y si me echan, si alguien levanta la voz, me acusa de blasfemo y se termina mi búsqueda? Alguien se está levantando del público y se va. ¿Y si ahora me quedo solo? Los parientes encienden una hoguera en la plaza. Uh, en que me metí. Termina la bruja ahora hago los machos. Ésta será la peor pasado histórica de esta escena. No hay manera que alguien reaccione. Una nena entro tarde con la familia y se ríe una vez, solo una. En el momento que empiece con Cacho, vuelve la inquisición. Llegué el día después de la fiesta de la virgen. Si había sentido claramente por que el Vaticano estaba en Italia ahora estoy sintiendo la influencia. Está pesado el ambiente, pero bueno, estoy terminando. Lo logré no sin esfuerzo. Estoy saludando. Ya está lo hice y no me mataron. Ahora se acerca mi primo Pasquale y me pide que ponga el video para que su hermana y los vecinos lo vean yo me corro un poco y lo pongo.Noticias de Italia XXVII
Es cerca del mediodía. Seguimos en el registro civil de San Mauro La Bruca. Si éste es el pueblo de mi abuelo, tiene que haber algún registro.
Pregunto si alguien escribió la historia del pueblo y me traen un libro. Yo empieza a elucubrar que era él único zapatero, pero me dicen que eso no es posible, que debía haber más, entonces empieza la historia a imaginarse. El zapatero de San Mauro va a Laurito a vender zapatos a una feria, y ahí se conoce con Ana. O en realidad ya conocía a Filippo que le presenta, o le propone su hija. Cómo una mujer elige un hombre 26 años mayor que ella. Tal vez, al casarse dejó San Mauro y se fue con ella. Es decir si los hijos nacieron en Laurito y todos son hijos de Setimio, entonces Setimio se fue a vivir a Laurito. Nadie conoce el apellido por una simple razón Setimio vino solo de Fermo para aquí. se casó con una chica de otro pueblo. Tuvo tres hijos. Todo el razonamiento está bastante bien y lo está haciendo Fiore que se queda con la boca abierta y me mira para decirme, algo que hasta este momento nadie había podido imaginar siquiera. Setimio murió antes que su mujer y sus hijos se vayan a Argentina. Entonces lo que hay que buscar no es la historia de los zapateros hay que buscar las actas de muerte.
El muchacho pelado, tiene unas ganas de descubrir algo bárbaras de modo que ya está abriendo la puerta y sacando los libros. No nos cuenta nada de trabajo. Tenemos que buscar el comienzo del 1900, justo antes de que salga Ana Tambasco a la Argentina y tenemos que buscar un tiempo después del nacimiento de su ultimo hijo. El muchacho pelado me extiende un libro que dice 1886 a 1894 y me dice, están por orden alfabético. Vamos a pasar otros 15 minutos en San Mauro, un tiempo para respirar el lugar, para imaginar que hacia un hombre del norte acá. Estaba escapando o estaba buscando. ¿O es lo mismo? Carla está tomando fotos, subimos al coche y Fiore pregunta por el restaurant que hablaron ayer y que se llama LA CONTADINA. Yo le digo que el restaurant es pasando Laurito y que me gustaría parar de nuevo en el anágrafe para que busquen en las actas de muerte de Laurito. Llegamos y bajó rápido. Esperanza esta hablando por teléfono, apenas abre el vidrio me hace expresar con palabras y gestos, que está tapada de trabajo. Entonces le digo que estuve en San Mauro que se que era zapatero y que quiero ver si murió en Laurito y que tengo la fechas tentativas, se fueron a Buenos Aires en 1907 entonces la fecha limite es esa y la fecha del comienzo es 1989 un año después del nacimiento de su último hijo. Esperanza me dice que no tiene tiempo, pero que puede buscarlo otro día. Mañana no puede ser porque viene otra empleada, yo le escribo en un papel amarillo el nombre de mi bisabuelo y le pongo la franja de años dónde buscar la muerte. Esperanza agarra el papel dónde también está mi mail y veo como mira el nombre de mi correo electrónico. Se lleva el papel y se lo pido, me he arrepentido puede haber muerto el mismo año que nació mi bisabuelo entonces escribo 1898 y lo dejó ir. El destino dirá si soy yo y es está vez que voy a enterarme de esto.Noticias de Italia XXVI
Sabes por qué somos amigos, me dice Fiore mientras maneja curva y contracurva por el parque nacional del Cilento rumbo a San Mauro La Bruca, nosotros somos amigos, porque tenemos la misma historia. Vos sos italiano, venís de acá, de un pueblo chico, como el mío. Carla pregunta si con otros amigos no comparte la misma historia. A mí, que me gusta dejar en blanco a mis amigos, le digo que eso que está diciendo es irrelevante, que hay muchas personas que tienen la misma historia y no tienen nada en común. Nosotros somos amigos porque somos amigos. No me hinches las bolas. Tu explicación se deshace ante las peleas de por vida entre hermanos. Llegamos a San Mauro. Nos indican un edificio pintada de rojo y que tiene apenas 5 letras, con una N dada vuelta colgando, donde se llega a leer con mucho esfuerzo M I PIO. Es la municipalidad. Ojalá continuemos con suerte me dice Fiore, la mujer del anágrafe de Laurito fue muy cordial. En la ventanilla pregunto algo y me hacen pasar, en este caso un muchacho pelado y el guardia municipal que al parecer igual que en Laurito tiene poderes plenipotenciarios. Sabe de todo. Hace de todo. El muchacho pelado le pasa el acta de matrimonio a él que intenta leer. Cuesta un poco poner a todos en órbita. El tipo lee detenidamente, si él no haría ésto de ésta manera es probable que todo lo que está por pasar no pasé. Porque yo tengo el acta de matrimonio pero como es una fotocopia del original me cuesta leer, nos cuesta a todos, por eso el muchacho pelado se lo da al guardia que a su vez lee una parte, levanta la cabeza se ríe y después dice que no hay posibilidad de encontrar nada de un tipo que apenas era residente acá, que no hay nada que registre una residencia del 1800, entonces yo le digo que tal vez un libro muestre algo y el muchacho pelado se va a buscar un libro y de nuevo el guardia baja la vista y busca si en el acta está la dirección pero no hay nada. Y vuelve de nuevo con la batería de preguntas, de por qué se vinieron a vivir acá y entonces le digo que yo no se dónde vivieron que solo sé que ahí dice que cuando se casaron decía que Setimio vivía acá. Me pregunta que hacía y le digo que no lo sé, que solo sé por el pasaporte que Ana era Campesina. Entonces no sé porque me parece que en el acta de matrimonio también dice lo mismo. Y vuelvo a mirar el acta, ya es la cuarta vez que la veo y no hay manera de que me de cuenta donde lo vi, hasta que entiendo el orden, nombre de la persona, profesión y de quién es hijo, dónde nació. Ahí el tipo lo encuentra, dice, acá está el trabajo, Setimio era… yo ya sé que va a decir contadino, porque todos en esa época eran campesinos pero dice un nombre que jamás escuché y que me suena algo así como carbonero, pero Fiore ha abierto los ojos hasta el infinito se ha sonreído como nunca y me esta mirando para responder a mi duda. Mientras se ríe dice, era zapatero, como mi padre. Somos hijos de zapateros. Es inevitable abrazarlo, porque finalmente él tiene razón venimos del mismo origen, somos descendientes de zapateros. Cuándo estamos regresando a Laurito, no puedo contener las lágrimas. Pienso no solo en lo que estoy viviendo en este momento. Entiendo en mí como la decisión natural de contar las historias de los perdedores, como no hacerlo si soy parte de ellos. Mi tatarabuelo, era zapatero. Mi primer amigo de la infancia, Rechi era hijo de un zapatero. Cuando jugábamos al fútbol en la Nicolusi, siempre perdíamos por afano teníamos una equipo de troncos. En los años setenta era común escuchar que alguien no quería perder un partido con el marcador en cero, si ibas perdiendo 5 a 0 por ejemplo, el honor era recuperado metiendo un gol, 5 a 1 no era tan terrible como 5 a 0, cuando la diferencia ya era absurda y perder era inevitable se gritaba “Zapatero nunca”. Entonces él equipo iba a la carga para no terminar en cero. Ser zapatero era lo peor en la escala social de ese tiempo. Algunas veces cuando jugábamos juntos con Rechi, alguien gritaba zapatero nunca y a mi me daba bronca, no sé exactamente que hacía, pero quería que Rechi no se sintiera humillado, pero mi amigo, se reía y me decía No te calentés cabezón. Le cuento esto a Fiore mientras volvemos, una lágrima se desliza silenciosa por mi mejilla mientras le repito, evidentemente tenías razón tenemos la misma historia, somos descendientes de zapateros.
Noticias de Italia XXV
El acta del casamiento de mi tatarabuelo está llena de información que voy descubriendo de a poco, un poco porque no se puede procesar tanta información junta y otra porque no es facil leerla. Está en cursiva. Cuando la Señora Esperanza me lee que encontró a Setimio y me da la confirmación de que Ana es nacida en Laurito, ella no llega a leer algo que para mí se ve facilmente. La madre de Ana vive en Laurito pero para mi entera sorpresa soy yo quien le dice el lugar donde reside el padre de Ana, Filippo Tambasco. En el momento del casamiento Filippo Tambasco es casi evidente que no estuvo en el casamiento de su hija porque estaba viviendo del otro lado del mundo, del otro lado del océano, estaba en un país llamado Argentina y un ciudad llamada Buenos Aires. Al menos eso dice el acta, Filippo Tambasco residente en Buenos Aires. Es el año 1886. Ahora empiezan a unirse partes de una historia cortada, Ana se va a Buenos Aires con sus tres hijos y sin su marido pero es muy probable que vaya a encontrarse con su padre. Pero, ¿cómo eran las cosas en el 1886 en Argentina? ¿Cuándo se había ido? ¿Dónde estaba? ¿Fue Ana Tambasco a encontrarse con su padre en Chivilcoy? ¿Por qué Setimio, no fue con ella? Por qué esta mujer se casó con un hombre 26 años mayor y que no vivía en este pueblo. Algo empieza a ser evidente en mí. Debo ir al lugar dónde vivía Setimio. Debo ir a San Mauro La Bruca.
Son 22 kilometros de aquí. Hoy es un poco más de media hora en coche. Hace 130 años, debía uno demorarse más tiempo. Son las 9 de mañana del 25 de julio de 2018.
Noticias de Italia XXIV
Cuándo Pasquale Tambasco, larga el lagrimón viendo en el video a su padre y a sí mismo, 27 años atrás. susurra ¡Che Bello! mientras se seca las lagrimas. Entonces se olvida de lo que bajó a hacer y me empieza a llevar por todo Laurito a mostrar el video para todos los parientes. Es un desfile incesante por personas donde yo pongo una y otra vez el video y todos se emocionan, todo esto sucede en callejuelas, casas de piedra. Mientras caminamos, Pasquale dice que en realidad Osvaldo lo llamó para decirle que venía un pariente de la Argentina, pero a él le pareció que no tenía a ningún pariente y que estaba equivocado. En un momento me pregunta hasta cuándo me quedo le digo que vine a dos cosas una es tratar de encontrar la historia de mi tatarabuelo y la otra es hacer un espectáculo en el pueblo donde nació mi bisabuelo y mi tatarabuela, Ana Tambasco. El me mira, le pregunto, si podemos encontrar un lugar y juntar la familia y algunos vecinos y me dice que si. Al volver de la gira a la municipalidad preguntamos. Me dicen que tengo que tener autorización para hacer un espectáculo pero llaman al guardia que tiene el uniforme de policia municipal una cara larga, huesos infinitos y un pucho atrás del otro y le digo que lo puedo hacer en cualquier lugar un poco cerrado. Me lleva adentro del municipio y me muestra una sala de sesiones. Yo le digo que es perfecto. Me cita entonces para el otro día para hacer los carteles. Franco, está sentado frente a la computadora, cigarro tras cigarro, abre el word, me pide unas fotos, me pide que le confirme que soy pariente de Pasquale, le digo que sí y finalmente escribe mientras lo dice en voz alta: Tenemos el placer de tener de huésped en Laurito un hijo de nuestra tierra emigrado a Argentina. Cuando le digo que el espectáculo es para adultos, elucubra de mil maneras la frase para que los niños no vengan y no se sientan mal hasta que lo logra. Imprime varios pone uno en la puerta, arregla con el farmacéutico para que me abra la municipalidad y se va a pegarlos los carteles por todo el pueblo. Es 25 de julio voy a presentarme en el pueblo donde nació Giuseppe el padre de mi abuelo. La presentacion sucederá 130 años después de su nacimiento.
Noticias de Italia XXIII
Acá está el acta. Tuviste suerte, me dice la mujer del registro civil, esto no se encuentra fácilmente, a veces hay que buscar mucho y no se encuentra nada, pero acá está era verdad que se casaron en Laurito, pero él no vivía en Laurito. Mercuri no es un apellido de Laurito no hay ninguno. Cuando Setimio Mercuri se caso el vivía en San Mauro La Bruca.
Hay una emoción que empieza a brotarme, estoy empezando a desenredar una madeja que no sé donde irá a parar. La imagen de mi tatarabuelo se ha ido formando y deformando de distintas maneras desde que vi el puerto de Nápoles. Miles de historias junto con un comentario que mi padre dijo que creía que se habían separado y por eso nadie sabía nada. El día que yo vi el puerto de Nápoles empezó en mi cuerpo un viaje, un viaje que empezó a desarticular esos comentarios junto con otro de un viejo italiano que encontramos una vez en la calle con mi abuelo, cuando yo era muy chico. El viejo, estaba hablando con mi abuelo, entonces mi abuelo se enojó por algo y le habló fuerte, entonces el tipo le dijo, al final sos igual que tus parientes, los Mercurio de Nápoles son todos de la camorra. Mi abuelo, le dijo que sí, que era igual a los de la Camorra de Nápoles y que él era igual que los boludos de Banfield. Cuando subimos al auto, le pregunté si sabía algo de lo que el tipo le había dicho, el abuelo me dijo algo que ya me venía diciendo hace tiempo, M´hijo, usted tiene que siempre tener cuidado de esta gente, esta gente sostiene el mundo mientras nosotros queremos mejorarlo, el mundo y sobre todo este país, un país tan rico, está lleno de boludos.
La mujer tiene un libro inmenso de color marrón en las manos, lo apoya sobre el balconcito del anágrafe y me deja que lea. Yo no encuentro los anteojos en ningún lado. El acta del mil ochocientos y pico, dice que mi abuelo no ha nacido en San Mauro, mi tatarabuelo ha nacido en Fermo. Dónde es Fermo, le pregunto a Fiore que se ha hecho hacia atrás mientras estira la boca hacia adelante, abre los brazos, y me dice que después me explica. Era marchesiano. Se vino del norte.
Cuando me dice que se casó a los 46 años, vienen a mi mente más interrogantes aún. La mujer me pregunta si quiero la transcripción y le digo que sí, entonces me dice que solo puede estar a la mañana siguiente porque va a cerrar, pero que a las 8 de la mañana va a estar lista.
Yo estoy parado en la puerta de la municipalidad mirando Laurito, enfrente hay 8 viejos sentados en la puerta del bar azurro, jugando a las cartas y gritando. la calle empedrada atraviesa las 5 cuadras de Laurito. atrás de la municipalidad un paisaje inmenso se conforma en valle, montaña y mar. No hace calor. Fiore se para al lado mío y me dice, hay un dicho muy antiguo para hablar de los marchesiano, “ mas vale tener un muerto en la casa que un marchesiano en la puerta” Los marchesiano, se dedicaban a cobrar impuestos. Ahora, hermano, anda a saber que vino a hacer tu tatarabuelo acá, en el 1880. No lo sé digo, pero antes sabía menos. Antes mi imaginación iba de los lugares más absurdos, románticos o peligrosos, hasta el delirio, ahora mi abuelo es alguien más real. Volví a entrar y le pregunté a la mujer como se llamaba. Esperanza, me dijo. Entonces me reí por primera vez y le dije usted es mi esperanza de que encuentre a mi tatarabuelo.
jueves, julio 26, 2018
Noticias de Italia XXII
Bueno, vinimos a dar un paseo a la costa Amalfitana, ya que vinimos saquemos una foto y tomemos una granita de Limón. El Laurito que buscamos también está en Salerno, claro, pero está muy lejos del mar, de hecho hay unos pueblos cerca, uno se llama Alfano. Poné Alfano en el navegador. 3 horas más y por fin estoy viendo lo mismo que estaba viendo mi viejo hace 27 años. Estamos llegando a Laurito antes que cierre el registro civil. Mi idea sigue siendo encontrar datos que me permitan encontrar a mi tatarabuelo, por qué no fue a la Argentina, dónde se quedó. ¿Por qué? Tengo un video que hizo mi papá hace 27 años, dónde de todos los que están en el video sospecho que éste está vivo. Es un primo lejano que se llama Tambasco, pero desconozco el nombre.
Llegamos. Entro al registro civil. Le muestro a una mujer el certificado de nacimiento de mi bisabuelo, Giuseppe Mercuri y le digo que estoy buscando el acta de matrimonio de sus padres, Ana Tambasco y Setimio Mercuri. Mercuri, no es un apellido de acá me dice, no puede ser. Saco el acta de nacimiento y dice que es difícil encontrar algo tan antiguo, mientras tanto abro el video que hizo mi padre hace 27 años y le muestro a las personas, ese esta muerto, ese está muerto, ese tiene 96 años y ese, que es Pasquale está vivo y vive enfrente a la municipalidad, todavía no voy a darme cuenta que mi papá no se equivocó cuando me dijo que la municipalidad está enfrente de la iglesia, lo que pasa es que Laurito está cambiado. La municipalidad se mudó. Estoy un poco ansioso, no se que puedo encontrar. Voy a buscar a Pasquale, hay un portón gris abierto, hay un timbre que dice Pasquale Tambasco y de pronto abre la puerta una persona 27 años más vieja y con el mismo gorro. Un primo.
Llegamos. Entro al registro civil. Le muestro a una mujer el certificado de nacimiento de mi bisabuelo, Giuseppe Mercuri y le digo que estoy buscando el acta de matrimonio de sus padres, Ana Tambasco y Setimio Mercuri. Mercuri, no es un apellido de acá me dice, no puede ser. Saco el acta de nacimiento y dice que es difícil encontrar algo tan antiguo, mientras tanto abro el video que hizo mi padre hace 27 años y le muestro a las personas, ese esta muerto, ese está muerto, ese tiene 96 años y ese, que es Pasquale está vivo y vive enfrente a la municipalidad, todavía no voy a darme cuenta que mi papá no se equivocó cuando me dijo que la municipalidad está enfrente de la iglesia, lo que pasa es que Laurito está cambiado. La municipalidad se mudó. Estoy un poco ansioso, no se que puedo encontrar. Voy a buscar a Pasquale, hay un portón gris abierto, hay un timbre que dice Pasquale Tambasco y de pronto abre la puerta una persona 27 años más vieja y con el mismo gorro. Un primo.
Noticias de Italia XXI
Hermano, me dice Fiore mientras sonríe, vamos con vos a buscar tus orígenes. Te llevamos. Con Carla vimos el comienzo de todo esto en Nápoles y queremos estar con vos en la continuación en Laurito. Además si vas a presentarte, nosotros podemos hacer música antes del espectáculo.
Llegamos a Nápoles. Fiore vio que hasta Laurito, demorábamos menos de dos horas, de modo que si salíamos a las 8 podíamos llegar al registro civil antes de que cierre a la mañana. Salimos a las 9. El celular iba dando las indicaciones. Mientras salimos pensé en como había hecho mi padre hace 27 años para no perderse. Entramos en Salerno y de pronto llegamos a la costa Amalfitana, el lugar de las fotos increíbles donde las construcciones se apilan en el acantilado y allá abajo está la playa. Esto es Marruecos, dijo Fiore.
La cantidad de gente en la ruta me dio mucha sorpresa porque no esperaba tanto tránsito. Tuvimos que cerrar las ventanillas para escuchar el navegador, prendimos el aire acondicionado. Algo me dice que no es por aquí, pensé. De pronto el camino se dividió. Le preguntamos a un tipo con un cartel rojo por Laurito. Para qué quieren ir a Laurito,¿Qué hay? Son cuatro casas, dejen el coche acá y bajan a la playa a pie. ¿No nos puede decir el camino? ¿qué hincha pelotas con Laurito? Hay que ir hasta la iglesia y a la izquierda es Laurito. El coche siguió por la costa hasta que finalmente el navegador dijo, ha llegado a su destino. Giré la cabeza y el mar Tirreno inmenso, los coches tratando de pasar en espacio minúsculo, montaña y un par de casas. Habíamos llegado pero a otro Laurito
miércoles, julio 25, 2018
Noticias de Italia XX
Lo único que quiero es estar en Nápoles, andar un rato, le digo a Carla y nos vamos. Fiore y Sandra me dicen que soy un abre puertas y que me va ir bien. Tomamos el tren en Pozzuoli, y en el medio del viaje le digo que tal vez me gustaría ver el mural gigante que le hicieron a Maradona y que el año pasado no pude verlo. Ella lo busca en el celular. Nos podemos tomar un colectivo cuando nos bajamos del tren. Al final nos bajamos en la ultima estación y yo me paró a preguntar a unos viejos que están sentados charlando. Uno de esos me pregunta si soy argentino y me dice en Napolitano que el mural está a 3 cuadras. Nos reímos porque es mucho más cerca de lo que pensamos, estamos en el barrio de San Giovanni, y como todo Nápolí es un descontrol absurdo donde nadie respeta nada. Todas las motos sin casco, los coches más que estacionar parecen haberse quedados en diagonal porque a alguien se le ha ocurrido y otro hace los mismo hasta que todo el transito se traba. Una cuadra después hay dos muchachos parados, le pregunto por el mural y me sonríe mientras pregunta si soy argentino. Le digo que si, me señalan el lugar, hacemos unos pasos y el de la moto se para a mi lado y me señala que suba que él me va a llevar. Subimos, 3 personas en moto sin casco como todo napolitano. Llegamos. Es la cosa más increíble que he visto de Maradona en el mundo. No puedo creerlo. Me quedó en la rotonda viéndo y me impacta el edificio que se autotitula “El Bronx”. Es inevitable pensar que Diego, es de aquí. El cartel reza. Dios umano, es una mezcla de castellano con italiano.
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